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Tango - Homenaje Raúl Iriarte – Tino García

22 de noviembre de 2009



Raúl Iriarte

Cantor (15 de octubre de 1916 - 24 de agosto de 1982)
Nombre real: Rafael Fiorentino

Nace en Barracas y con apenas tres meses sus padres se mudan a San Isidro (Provincia de Buenos Aires). Quizás, después de Gardel, ha sido una de las voces del tango más famosa y requerida de América.
Desde joven se siente atraído por la música, su pasión eran el canto y la guitarra. Debuta a los 17 años en Radio Prieto acompañado por las guitarras de Disario, Durante y Deluchi, pasando luego por distintas emisoras.
Voz de barítono y una coloratura especial acongojada, dicción perfecta y buena pinta, fue desarrollando su labor como solista, hasta que es convocado por el maestro Mario Azerboni en 1938.
Luego de un breve paso por Edgardo Donato se integra a la orquesta de Enrique Forte, dada la fama de Francisco Fiorentino, deja de actuar con su nombre verdadero para presentarse con el de Raúl Iriarte.
A principios de 1943, Alberto Podestá se desvincula de Miguel Caló y pasa a integrar la orquesta de Pedro Laurenz, razón por la cual se inicia una búsqueda para reemplazarlo.
El autor Oscar Rubens le comenta sobre Raúl Iriarte y van a verlo, después de escucharlo lo contrata y el 17 de mayo de 1943, Raúl Iriarte graba su primer disco: el tango de Oscar Rubens y Alberto Suárez Villanueva "Es en vano llorar", que tenía en el acople con la voz de Jorge Ortiz, el bello tango de Piana y Manzi, "De Barro".
En el debut de Iriarte, la orquesta dirigida por Miguel Caló estaba integrada, en el piano por Osmar Maderna, violines Enrique Mario Francini, Aquiles Aguilar, Antonio Bogas y Mario Lalli, los bandoneones, Domingo Federico, Armando Pontier, José Cambareri y Felipe Richiardi y en el contrabajo Armando Caló.
El éxito llega rápidamente logrando imponer en el gusto del público dos temas de Carlos Bahr, "Mañana iré temprano" y "Cada día te extraño más" que graba el 10 de agosto de 1943. Al año siguiente regresa Raúl Berón a Caló, luego de su paso por la orquesta de Lucio Demare. La formación compite de igual a igual en la demanda del público con las de Aníbal Troilo, Carlos Di Sarli y Juan D'Arienzo, en una época en la que los binomios de cantores eran de suma importancia.
A fines de 1945 la orquesta sufre un gran golpe al alejarse de la misma los principales ejecutantes, para formar sus propias orquestas, Osmar Maderna, Domingo Federico, Francini y Pontier. Pero los aportes de Iriarte y Berón permiten la vigencia del éxito de la orquesta.
Luego la llegada, por un breve lapso, del cantor Luis Tolosa, en reemplazo de Raúl Berón, quien pasa a integrar la orquesta de Francini-Pontier, y después Iriarte compartirá el escenario con otro correcto cantor: Roberto Arrieta. En ese período, Iriarte logra nuevos éxitos con los tangos "Nada", "Tabaco", "Trenzas" y "Marión".
Durante el tiempo que integró la orquesta del maestro Caló, entre mayo de 1943 y diciembre de 1945, la orquesta grabó 43 temas y apenas 7 tangos en forma instrumental.
A fines de 1947 es requerido por empresarios para actuar como solista. Iriarte se desvincula de Miguel Caló, dejando grabado como último tema "Óyeme", obra de Homero Expósito y Enrique Francini.
Debuta en Radio Belgrano, en 1948, con el acompañamiento de la orquesta dirigida por el bandoneonista y arreglador Ismael Spiltanik.
En 1949 es acompañado por el conjunto del pianista Armando Lacava y, en 1950, dada su gran popularidad, parte hacia Chile, Perú, Venezuela y México, radicándose finalmente en Colombia. En 1956, en México supera todos los cálculos previos y cumple una de las etapas mas brillantes de su carrera. El éxito de esta gira, iniciada en 1954, culmina con una notable temporada en un teatro del Distrito Federal y entre sus compañeros de elenco participa la destacada actriz argentina Marga López (posteriormente nacionalizada mejicana). Además actúa en el famoso cabaret "EL Patio", donde graba, con el acompañamiento de conjunto dirigido por el bandoneonista Luis Álvarez los tangos "Prohibido" y "Noche de locura", ambos de Manuel Sucher y Carlos Bahr. Finaliza la gira en México en 1957 y parte para Cuba a cumplir un contrato para actuar en televisión, radios y cabarets de la isla.
Al regreso compra un gran bar y restaurant, en sociedad con su bandoneonista Luis Pérez Álvarez, en pleno centro de Bogotá.
Aclamado y admirado en todos los lugares donde llegó su voz y simpatía, fue uno de los más importantes embajadores del tango argentino.
En toda América su nombre gozó de inmensa popularidad. Tanto es así que en los programas radiales de música porteña sólo incluían los discos de Iriarte y de Gardel. Sus obras más logradas con Miguel Caló fueron sin duda la clave de tamaño éxito, una llave que lo catapultó a un mercado donde fueron llegando los compases de "El plebeyo", "La vi llegar", "Me duele el corazón" y otras páginas de notable calidad.
Regresa a Buenos Aires en febrero de 1972 a grabar nuevamente con Caló: "La mentirosa", "Nubes de humo", "Un lugar para los dos" y a dúo con Arrieta: "Mis flores negras" y "Todos vuelven". El 24 de mayo de ese mismo año, producto de un infarto, fallece el gran maestro Miguel Caló.
Iriarte regresa a Colombia, su lugar de residencia, continuando en forma espaciada su labor artística. En algunas giras fue acompañado por un conjunto dirigido por el pianista Osvaldo Berlingieri.
A partir de 1977 abandona el canto para dedicarse a la función de empresario, orientando y organizando giras a distintas figuras argentinas del tango, entre ellas a Juan Carlos Godoy, Armando Moreno, Roberto Mancini. Promovió y organizó la mayoría de los homenajes a Gardel en Medellín, donde participaron las más importantes figuras del tango.
El 24 de agosto de 1982, próximo a cumplir 66 años y luego de una penosa enfermedad, fallece en Bogotá, Colombia.

Fuente : http://www.todotango.com


Tino García

Cantor (25 de junio de 1910 - 22 de abril de 2007)
Nombre real: Constantino García

Hijo de españoles, nació durante el Año del Centenario, en la calle Lavalle 975, de la ciudad de Buenos Aires. Cursó estudios primarios y ya a los trece años estaba empleado en una librería donde comenzó a aprender el oficio de encuadernador, el que ejerció durante toda su vida. Encuadernador fino que trabajó para renombradas imprentas y editoriales.
Como ocurrió con tantos muchachos de su época, muy pronto el canto estuvo presente en su vida y, por supuesto, el tango. Es posible que su primera actuación formal haya sido con el trío de Alejandro Scarpino en el Cine Los Andes, de Boedo, en 1927.
Un par de años más tarde, concurrió para los carnavales al “Pabellón de las rosas”, ubicado en la Avenida Alvear y Tagle, acompañado por un amigo bandoneonista que integraba el conjunto de Juan Maglio, seguramente, algún problema lo había privado del cantor y avisado por el amigo supo que aquel muchacho cantaba. Así fue su debut con Pacho y también despedida, pues para una segunda entrada, por falta de técnica o por ingerir bebidas frías, queda disfónico y se volvió a su casa.
En 1930, con un conjunto barrial —De La Torre-Casado—, se presentó en Radio Prieto, allí lo escuchó Carlos Marcucci y se lo llevó para su sexteto, actuaron en la misma radio, también en Radio Argentina y en el cabaret Dancing Ocean. Estas presentaciones no interfirieron con su oficio que, desde ese año y hasta 1955, lo desempeñó en la Editorial Kraft.
En 1931, con el nombre artístico Carlos García, fue el estribillista de la típica de Augusto Pedro Berto y, en 1933, acompañado por un trío se lo escuchaba en la popular “Matinee de Juan Manuel” y en diversos cines de barrio.
En 1934, subió al escenario de uno de los tantos de la Costanera Sur, en este caso el bar de “Don Vicente”, junto al ignoto por entonces, José Marrone, y un muchachito pianista que lo acompañaba, era Mariano Mores. Con este último pasó a un local vecino, el Bar El Nilo.
Un amigo lo llevó a la PAADI (Primera Academia Argentina De Interpretes) cuyo dueño era Luis Rubistein. Pronto lo presentaron en la emisora de Emilio Kartulovich, “La Voz del Aire”, acompañado por el trío Masobrio, Caldarella y Osvaldo Schelotto. Estando en la Academia, Rodolfo Sciamarella le propuso acortar su nombre, a partir de ese momento se transformó en Tino García.
Héctor Bates, difusor radial, periodista, que se dio el gusto de tener su orquesta propia, en 1936, pidió sus servicios para reemplazar a Carlos Roldán. Recorrieron numerosos locales y clubes, formaron un espectáculo en el que llegaron a figurar El Cachafaz y la cancionista Mercedes Carné. Alternativamente, siguió cantando como solista, con el conjunto de Vicente Salerno hasta 1940, cuando hizo un paréntesis. A partir de ese momento, se dedicó solamente a su oficio habitual y recién retorna al canto en 1945. Lo hizo como solista acompañado por las guitarras de Humberto Canataro, Roberto Pedretti, Alesandri y Reinaldo Baudino.
Al año siguiente, lo acompañaban al piano Francisco Trópoli o Andrés Fraga. Ese mismo año, 1946, su hermano Antonio, “Tito”, bailarín y bandoneonista, con academia de baile en la Avenida Corrientes 1671, lo conectó con Ángel D’Agostino con quien estuvo en la radio y trabajaron en numerosos clubes y salones de baile. Y es con esta orquesta con quien llegó por primera vez al disco, siendo además, la única con la que arribó a los estudios de grabación.

En los carnavales de 1949 estuvo con Joaquín Do Reyes, en el club Estudiantes de Villa Devoto y, como D’Agostino volvió a formar su orquesta, retornó a la misma. En 1953, lo reemplazó Ricardo Ruiz, porque emprendió una larga gira por ciudades del interior de Buenos Aires y de la provincia de Santa Fe.
Al regresar, se presentó en la confitería La Armonía como solista acompañado por el Sexteto Casado. En 1954 volvió con D'Agostino para los carnavales, en el Club Lanús, donde había otro cantor, era Ruben Cané. En 1959, actuaron en televisión y en el Marabú y Tino nuevamente, decidió parar para seguir sólo con la encuadernación.
Queda la certeza que su trayectoria pudo haber sido mucho más importante si se tiene en cuenta que rechazó, sucesivamente, ofrecimientos para actuar con Juan D’Arienzo, más adelante para viajar con Pedro Maffia a una gira por Brasil e inclusive, ser cantor de Juan Canaro para actuar en Japón. Tino, daba curso a su placer de cantar más que a una vocación, que además le proporcionaba un dinero extra, pero la base de su trabajo que nunca abandonó, la seguridad, estaba fijada en su habilidad y buen nombre que había conseguido como encuadernador.
Pero aún no había llegado el final de su carrera artística. En 1962, lo requirió nuevamente Joaquín Do Reyes para Radio El Mundo y, al año siguiente, de vuelta D’Agostino, quien había resuelto formar el llamado Cuarteto Evocativo, para presentarse en Canal Once y realizar sus últimas grabaciones.
Por último, en los años 1964 y 1965 actuó con el conjunto de Armando Lacava. Entonces si, punto final. Tenía solo 55 años y lo consideró suficiente. Seguiría encuadernando.

Fuente: Diario Clarín


Nota: Aquí, Raúl Iriarte, canta con Miguel Caló y Tino García con la orquesta de Ángel D'Agostino.

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