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Inundación en Sanford: Dolor, impotencia y solidaridad

19 de agosto de 2015

No, es imposible olvidar. Ver a padres, madres con sus hijos acurrucados en el metro cuadrado de una mesa para zafar del agua y poder dormir algunos minutos sin tener los pies en el agua.
Por mi profesión, conviví con inundados en varias ciudades del país, pero sufrirla personalmente, jamás se me hubiera ocurrido. Tener que ver, con impotencia y sin posibilidad alguna de defensa, como el agua avanza sin compasión alguna por los espacios secos y acrecentando el nerviosismo de cada uno, sintiéndose incapaz de lograr generar una idea clara para contener el avance del agua y la destrucción de lo poco que uno tiene.
La casa por dentro, después más y más....

El patio, ya no había esperanza alguna, ni lugar para nada...
La impotencia familiar se denota en los silencios. Se habla poco, se come mal, se pasa peor por el frio y la humedad; y los semblantes son sombríos y tristes. La inmensa soledad  del afectado es visible, palpable y terrorífica, a pesar, que vecinos solidarios, bomberos sacrificados y familiares llamando y alentando, no alcanzan para borrar el sentimiento de indignidad y humillación en la que se es hundido, como se hunden los muebles y elementos de trabajo, bajo el agua.
Los pequeños animales listos para faenar, se ahogan y cada peso que apostaste para tener un pollo, un pavo o los mismísimos perros, se quedan sin posibilidades; y cada una de las cosas que observas y quieres defender, son más frustraciones que carga tu alma y tu humillación.

El drama de los vecinos

Bomberos, empleados comunales y vecinos ayudando 
No, nunca más diré: “Imagino el dolor de esa gente”, cuando vea imágenes de una inundación, solo por cumplir con mi moral y auto convencerme que soy solidario. No, no lo diré jamás, por un solo hecho:
El que no la sufrió no puede llegar a entender la dimensión del hecho.
Gracias a los solidarios vecinos, a los pibes del pueblo; y un inmenso agradecimiento a Los Bomberos Voluntarios de Sanford y toda la región.

Lo que era el gallinero, llegó a tener casi un metro de agua

El galponcito de las herramientas y los animales muertos
Bomberos y policías al rescate de los vecinos, triste, muy triste
Y además, un llamado de atención a todas las autoridades responsables de esta inundación.

“Los pueblos marchan con sus dirigentes a la cabeza o con la cabeza de sus dirigentes”, no abusen, no ignoren, no malgasten tiempo: La gente no lo tolerara.

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